El enfoque de Manejo de Emociones

Un enfoque de desarrollo humano y transpersonal.

Desde dónde nace este enfoque

Este enfoque nace de mi propia experiencia. De una vida emocional intensa, profunda y muchas veces difícil de comprender, tanto para mí como para quienes me rodeaban.

En mi búsqueda exploré distintos caminos y fui descubriendo que la experiencia emocional y los retos, lejos de ser un problema a eliminar, suelen ser vías de crecimiento y desarrollo.

Me di cuenta de que el trabajo en todas las dimensiones —física, mental, emocional y transpersonal— es indispensable para el equilibrio. A través del estudio, la experiencia personal y el acompañamiento a otras personas, se fue integrando de forma natural un un enfoque orientado a comprender y manejar la experiencia emocional, ampliar la conciencia y transformar la forma en que habitamos nuestra experiencia personal.

Un enfoque integrador y humano

Entiendo la experiencia humana como un proceso multidimensional, en el que cuerpo, mente, emociones y conciencia están íntimamente relacionados. Lo que sentimos, pensamos y vivimos no ocurre de manera aislada, sino como parte de un sistema vivo.

Desde esta mirada, el desarrollo humano se comprende como un proceso que involucra estas dimensiones de manera integrada, y que no puede reducirse a una sola explicación o modelo.

Este enfoque reconoce la singularidad de cada proceso y la necesidad de una mirada amplia y humana.

Los pilares del enfoque

Cuidado Integral del Cuerpo

Propósito y Sentido de Vida

Auto indagación, Transformación y/o Liberación de Programas Mentales

Mindfulness / Conciencia plena

Prácticas Positivas

Visualización

Transpersonal

La forma en que respiramos, nos ejercitamos, descansamos y nos alimentamos se relaciona con la manera en que vivimos las emociones y los pensamientos. Por ello, el cuidado del cuerpo forma parte del enfoque como un elemento que acompaña la regulación, la claridad mental y el equilibrio general.

La forma en que damos sentido a lo que vivimos se relaciona con la manera en que orientamos nuestra vida, atravesamos el sufrimiento y respondemos a las circunstancias, incluso cuando no pueden cambiarse.

Por ello, el sentido de vida forma parte del enfoque como un elemento que acompaña la dirección existencial, la fortaleza interna y la capacidad de encontrar significado en medio de la dificultad.

La forma en que vivimos la experiencia se relaciona con creencias erróneas, hábitos de pensamiento y emociones acumuladas que, muchas veces, operan de manera inconsciente.

Por ello, la auto indagación y la liberación de estos condicionamientos forman parte del enfoque como elementos que acompañan una comprensión más clara de la experiencia, la regulación emocional y una mayor libertad interna.

La forma en que nos relacionamos con la experiencia presente se vincula con la manera en que reconocemos, sostenemos y atravesamos lo que sentimos y pensamos.

Por ello, la conciencia plena forma parte del enfoque como un elemento que facilita la regulación emocional, la claridad interna y una relación más amable y consciente con la experiencia.

La forma en que cultivamos ciertas disposiciones internas se relaciona con la manera en que interpretamos la experiencia, nos tratamos internamente y respondemos ante lo que vivimos.

Por ello, prácticas como la gratitud, el perdón, el optimismo y la autocompasión forman parte del enfoque como elementos que facilitan el bienestar emocional, la resiliencia y una relación interna más equilibrada.

La forma en que utilizamos la imaginación se relaciona con la capacidad de la mente para crear y reorganizar la experiencia interna, influyendo en cómo sentimos, pensamos y respondemos ante lo que vivimos.

La forma en que nos vinculamos con una dimensión más amplia de la experiencia se relaciona con el sentido de conexión, propósito y trascendencia que damos a lo que vivimos.
Por ello, la dimensión transpersonal forma parte del enfoque como un elemento que acompaña el bienestar emocional, la resiliencia y una vivencia más profunda de la experiencia humana.

¿Cómo aplicar este enfoque?

Este enfoque se va desplegando de manera distinta en cada persona y en cada momento.
Los pilares se entrelazan entre sí y van tomando relevancia según la experiencia que estamos atravesando.
Desde este marco, podemos ir comprendiendo lo que vivimos con mayor claridad y relacionarnos con nuestra experiencia emocional de una forma más consciente. Este enfoque abre un espacio donde cuerpo, mente, emociones y conciencia pueden integrarse, acompañando tanto el sufrimiento como el despliegue de nuestras potencialidades, siempre respetando los tiempos y los procesos propios de cada recorrido.

En el blog comparto recursos y herramientas disponibles de manera gratuita para quienes desean explorar este camino a su propio ritmo.

Y para quienes sienten la necesidad de un acompañamiento más cercano, también ofrezco espacios de acompañamiento individual y grupal desde este mismo enfoque humano e integrador.

Para profundizar

Referencias:

Austin, J. H. (2006). Zen and the brain: Toward an understanding of meditation and consciousness. MIT Press.

Bandura, A. (1986). Social foundations of thought and action: A social cognitive theory. Prentice-Hall.

Black, D. S., O’Reilly, G. A., Olmstead, R., Breen, E. C., & Irwin, M. R. (2015). Mindfulness meditation and improvement in sleep quality and daytime impairment among older adults with sleep disturbances: A randomized clinical trial. JAMA Internal Medicine, 175(4), 494-501. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/fullarticle/2110998

Covarrubias Terán, M. A., & Cuevas Jiménez, A. (2020). Creencias limitantes y potenciadoras en la formación profesional del psicólogo: Un estudio sociocultural. Revista EDUCAmazônia, 13(24), 8-27. https://periodicos.ufam.edu.br/index.php/educamazonia/article/download/7657/5354/21093

De la Serna, A. (2022). Regulación emocional y terapias psicológicas empíricamente apoyadas. Análisis y Modificación de Conducta, 48(177), 5-24. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8376264

Farb, N. A., Segal, Z. V., Mayberg, H., Bean, J., McKeon, D., Fatima, Z., & Anderson, A. K. (2007). Attending to the present: Mindfulness meditation reveals distinct neural modes of self-reference. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 2(4), 313-322.

Feldman Barrett, L. (2006). Solving the emotion paradox: Categorization and the experience of emotion. Personality and Social Psychology Review, 10(1), 20-46.

Fernández-Ríos, L., & Rodríguez, E. (2000). El uso de la visualización en el tratamiento psicológico de enfermos de cáncer. Psicooncología, 2(2), 307-319. https://www.researchgate.net/publication/27593278

Fredrickson, B. L. (2001). The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory of positive emotions. American Psychologist, 56(3), 218-226.

Garland, E. L., Farb, N. A., Goldin, P. R., & Fredrickson, B. L. (2015). Mindfulness broadens awareness and builds eudaimonic meaning: A process model of mindful positive emotion regulation. Psychological Inquiry, 26(4), 293–314. https://doi.org/10.1080/1047840X.2015.1064294

Girard, G. (2017). Resiliencia y espiritualidad: Aportes para su estudio desde una perspectiva psicológica. Revista Científica Arbitrada de la Fundación MenteClara, 2(2), 1-13. https://www.researchgate.net/publication/320853401_Resiliencia_y_Espiritualidad_Aportes_para_su_estudio_desde_una_perspectiva_psicologica

Goleman, D. (1995). Emotional intelligence: Why it can matter more than IQ. Bantam Books.

González-Sanguino, C., & Muñoz-Navarro, R. (2013). Bienestar emocional y espiritualidad al final de la vida. Medicina Paliativa, 20(3), 121-127. https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-paliativa-337-articulo-bienestar-emocional-espiritualidad-al-final-S1134248X13000578

Gross, J. J. (1999). Emotion regulation: Past, present, future. Cognition and Emotion, 13(5), 551-573. https://doi.org/10.1080/026999399379186

Grossman, P., Niemann, L., Schmidt, S., & Walach, H. (2004). Mindfulness-based stress reduction and health benefits: A meta-analysis. Psychosomatic Medicine, 66(6), 102-114.

Hernández-Guzmán, L., & Sánchez-Sosa, J. J. (2022). Creencias limitantes de profesores de una universidad tecnológica: Un estudio exploratorio. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 24, e13. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S1665-109X2022000200402&script=sci_arttext

Hervás, G., Crego, A., & Gross, J. J. (2016). Regulación emocional y afrontamiento: Aproximación conceptual y relevancia en la predicción del bienestar. Anales de Psicología, 32(2), 568-577. https://www.redalyc.org/journal/2430/243058940007/html/

Huitrón, L. (2023, 22 de julio). Cómo la alimentación puede cuidar el bienestar emocional. Infobae. https://www.infobae.com/salud/2023/07/23/como-la-alimentacion-puede-cuidar-el-bienestar-emocional/

Kabat-Zinn, J. (1990). Full catastrophe living: Using the wisdom of your body and mind to face stress, pain, and illness. Bantam Dell.

Lyubomirsky, S., Sheldon, K. M., & Schkade, D. (2005). Pursuing happiness: The architecture of sustainable change. Review of General Psychology, 9(2), 111-131.

Neff, K. D., & Germer, C. K. (2013). A pilot study and randomized controlled trial of the mindful self-compassion program. Mindfulness, 4(3), 219-223.

Páez-Blarrina, M., Gutiérrez-Martínez, O., Valdivia-Salas, S., & Luciano-Soriano, M. C. (2006). La terapia de aceptación y compromiso (ACT): Fundamentos, características y evidencia. Papeles del Psicólogo, 27(2), 79–91. Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=77827203

Peterson, C., & Steen, T. A. (2002). Optimistic explanatory style. Annual Review of Psychology, 53(1), 229-256.

Ratey, J. J. (2008). Spark: The revolutionary new science of exercise and the brain. Little, Brown and Company.

Ryff, C. D., & Singer, B. (1998). The contours of positive human health. Psychological Inquiry, 9(1), 1-28.

Seligman, M. E. P. (2002). Authentic happiness: Using the new positive psychology to realize your potential for lasting fulfillment. Free Press. https://books.google.com/books/about/Authentic_Happiness.html?id=Zgrd8b8_v6kC

Steger, M. F., Frazier, P., Oishi, S., & Kaler, M. (2009). The meaning in life questionnaire: Assessing the presence of and search for meaning in life. Journal of Positive Psychology, 3(2), 91-104.

Vago, D. R., & Silbersweig, D. A. (2012). Self-awareness, self-regulation, and self-transcendence (S-ART): A framework for understanding the neurobiological mechanisms of mindfulness. Frontiers in Human Neuroscience, 6, 296. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fnhum.2012.00296/full

Valverde, M. (2008). Influencia de los pensamientos negativos en la salud: Implicaciones para la visualización terapéutica. Revista de Investigación Clínica, 60(4), 347-355. https://ve.scielo.org/scielo.php?pid=S0535-51332008000400012&script=sci_arttext